La relación entre la microbiota intestinal y la salud mental es cada vez más reconocida como crucial en la regulación de diversas funciones corporales y psicológicas. Las bacterias intestinales desempeñan un papel fundamental en:
- Activación Inmunitaria
- Permeabilidad Intestinal
- Reflejo Entérico
- Señalización Enteroendocrina
Comunicación Intestino-Cerebro
La microbiota intestinal se comunica con el sistema nervioso central (SNC) a través de una variedad de moléculas y señales, incluyendo:
- Ácidos biliares
- Ácidos grasos de cadena corta
- Glutamato
- Ácido γ-aminobutírico (GABA)
- Dopamina
- Noradrenalina
- Serotonina
- Histamina
Estas señales viajan al cerebro principalmente a través de las fibras aferentes del nervio vago (VN). A su vez, el SNC envía señales de regreso a las células del epitelio intestinal mediante fibras eferentes del VN, las cuales interactúan con las aproximadamente 500 millones de neuronas presentes en la pared intestinal, formando el sistema nervioso entérico.
Impacto en la Salud Mental
Esta bidireccionalidad en la comunicación entre el intestino y el SNC regula el estado de ánimo, la conducta cognitiva y está vinculada a numerosos trastornos neuropsiquiátricos. La modulación del sistema nervioso central, el desarrollo de nervios, y los cambios en el microbioma intestinal influyen en la síntesis y degradación de neurotransmisores, afectando así la salud mental.
Perspectivas Futuras
A medida que continuamos descifrando el microbioma intestinal y su impacto en la neurotransmisión, nos acercamos a la posibilidad de desarrollar nuevos compuestos terapéuticos y psicobióticos para mejorar las funciones cognitivas y prevenir trastornos mentales.
Para una visión detallada de cómo la señalización enteroendocrina y las respuestas inmunitarias mantienen el equilibrio del microbioma intestinal y cómo las alteraciones en la microbiota pueden influir en los trastornos neuropsiquiátricos, lee el artículo completo: “Our Mental Health Is Determined by an Intrinsic Interplay between the Central Nervous System, Enteric Nerves, and Gut Microbiota” publicado en el International Journal of Molecular Sciences (enero 2024).